Marina Gonzalez Guerreiro |

 


Lo que tarda un _______ en caer al _______

Generación 2025, La Casa Encendida, Madrid.
Catálogo Generación 2025
 

La precisión no es una cualidad indispensable, esencial, de la mente. Podemos prescindir de ella; una aproximación es suficiente en todo tipo de cosas, tanto prácticas como incluso, en cierto sentido, teóricas. Naturalmente contamos con la aproximación y nos conformamos con eso. La precisión es algo inventado y que pudo no haber existido. Es un accidente histórico: por una afortunada combinación de circunstancias, producida en cierto punto del espacio y el tiempo, resultó que los hombres, ciertos hombres, le dieron una importancia mayúscula a la precisión, a la adecuación perfecta entre el fondo y la forma, a una inserción de la idea en la forma tal que, entre dicha forma y dicha idea, no hubiera ningún juego, ninguna brecha, ningún intervalo.

En Generación 2025 presento una serie de piezas que surgen de una investigación en torno a la historia de la medición del tiempo. En el espacio encontraremos unas clepsidras (relojes de agua) y unas rampas similares a las de los experimentos sobre la aceleración de Galileo, que contribuyeron al desarrollo de la idea física moderna de tiempo y en los que también usó agua y bolas de latón. Una serie de artilugios y juegos. La relación entre el agua y la medición del tiempo es muy estrecha: el agua derramada fue usada como medida tanto en los primeros relojes como en la ciencia posterior. Esa agua, ahora quieta, es la medida del tiempo que sucedió. Otros elementos que han estado presentes han sido la campana, el péndulo, el calendario o la columna trajana, con la intención de desarrollar una poética en torno a la medición del tiempo, generando relojes imprecisos y calendarios propios.

[…] Si antes quedan satisfechas las exigencias sociales con que un pregonero o las campanas convoquen por la mañana, el mediodía o la tarde a los fieles para la oración, pertenece a otro estadio ulterior de exigencias sociales el que relojes públicos señalen las horas, y a otro periodo subsiguiente del desarrollo de la sociedad que dichos relojes marquen los minutos y los segundos. Norbert Elias, Sobre el tiempo.